Este verano, pasando un día fabuloso en Altea, escuché esta frase:
El miedo no se va,
pero somos cada vez más valientes
¿Cómo sería vivir dejándote inspirar por esta frase cada día?
Cuando la escuché de inmediato pensé: "Prefiero pagar el precio que se paga por ser valiente que el que se paga por ser cobarde". Y ese pensamiento me ha hecho dar un par de pasos que han traído más libertad a mi vida de inmediato.
En mis clientes ¡y en mí misma! veo a menudo una búsqueda de mayor libertad, un deseo de vivir de manera más libre y auténtica. Creo que es un anhelo universal que nos habla de nuestra verdadera naturaleza. Y me pregunto si es posible la libertad sin valentía. Siento que no.
Valentía de cuestionarse lo que siempre has creído. Valentía de estar dispuesto a mirar de verdad. Valentía de vivir de forma espontánea y natural, siguiendo los impulsos que vienen del corazón.
Estar dispuesto a VIVIR. Porque como decía Pedro Brañas en el encuentro de octubre "El sentido de la vida es vivir".
Si quieres y necesitas dar un paso valiente en este momento de tu vida y no acabas de hacerlo tú sol@, estaré feliz de ayudarte.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada