"Todo niño es un artista. La cuestión es cómo mantenerse
siéndolo
una vez que se ha crecido." PICASSO
Todo
niño es un artista.
Si le das esa libertad, estará creando día y noche. Crea mundos enteros de una
manera completamente natural. Sin objetivos, sin planes, por el placer de
crear. Y lo hace sin esfuerzo alguno. Verás que su proceso creativo es
pura espontaneidad.
¿Porqué
es tan fácil para él?
Y,
¿cómo es que cuando ese mismo niño es adulto se le hace difícil, duro, quizá
imposible seguir creando? ¿Qué se ha perdido por el camino?
Hace
unos días explorando el proceso creativo con uno de mis clientes artistas
encontrábamos una vez más que la verdadera creatividad, la que es auténtica y
fluye sin esfuerzo viene de detenerse, y encontrarse totalmente con uno mismo y
con el entorno, con el instante y todo lo que presenta. Y de esa apertura total
y confiada a lo que hay en el momento, si escuchas, surge la creación. Es como
una ola a la que te subes, la ola te lleva y te guía, y tú disfrutas de ese
viaje creativo que surge en el presente.
Para
nuestra mente de adulto puede parecer complejo. Para el niño no lo es. El niño
está de manera natural totalmente sumergido en sí mismo y en la vida que le
rodea, y de esa conexión van brotando sus juegos, sus dibujos, sus mundos
imaginarios, su vida.
Encontrar
el camino de vuelta a ese saber estar en el mundo tan natural del niño es un
portal hacia la creatividad en tu vida y hacia el placer de estar vivo.
Si
quieres que lo redescubramos junt@s puedes hacerlo en una sesión “Recuperando
el Rumbo” gratuita llamando al 655754871.
Marina Fernández